Estafilococos

Los estafilococos son células esféricas, gram positivas, cuyo diámetro varía de 0,5 a 1,5 μm; en frotis teñidos aparecen en grupos irregulares en forma de racimos. Crecen mejor en condiciones aerobias, pero son anaerobios facultativos; la temperatura de crecimiento es de 300 a 370 C; no son móviles y no forman esporas.
Las especies “Staphylococcus capitis, S. warneri, S. cohnii, S. xylosus y S. sciuri” se encuentran como comensales en el hombre, pero rara vez son causa de una enfermedad. El resto de las especies sólo se encuentra en animales.
Cuando se cultivan en placas de agar sangre la mayoría de las colonias de S. aureus y S.haemolyticus aparecen rodeadas por una zona de hemólisis; otras especies son típicamente no hemolíticas.

FISIOLOGÍA

Los estafilococos son relativamente mas resistentes al calor y a ciertos desinfectantes que las formas vegetativas de la mayoría de las bacterias patógenas. Mientras que otras bacterias se destruyen en 30 minutos a 60 grados centígrados. Los estafilococos necesitan temperaturas mas grandes y tiempos mas largos. La resistencia al calor esta acompañada por crecimiento máximo mas elevado, a diferencia de muchas bacterias crecen a 45º C. Una característica común en todas las bacterias gram positivas es que estas también son sensibles a la acción bacteriostática de los colorantes trifenil-metano y son susceptibles a los antibióticos eficaces contra bacterias gram positivas, incluyendo la penicilina y muchos de los antibióticos del amplio espectro. Sin embargo son propensas a desarrollar cierta resistencia microbiana a las drogas.

TOXINAS

Desde hace mucho tiempo se sabía que los filtrados libres de células procedentes de cultivos de estafilococos son tóxicos y se inoculan por vía parenteral, y que las toxinas extracelulares se producen en cantidades considerables. Estos filtrados son necrotizantes y letales cuando se administran a animales de experimentación. Esta toxicidad, definida por enfermedad, se ha sometido a investigación, y se han aislado y caracterizado muchos de los principios tóxicos. Entre los más importantes están las citotoxinas, incluyendo hemolisina y leucocidinas; las enterotoxinas; las exfoliatinas; las exotoxinas pirógenas; y las actividades enzimáticas que son, entre otras, la coagulasa, la hialuronidasas y las quinasas.